18 / Agosto / 2026

La cineasta, guionista y escritora salteña Lucrecia Martel visitó la Universidad Nacional de Córdoba para participar de dos actividades que reunieron a una gran cantidad de estudiantes, docentes y público en general. El jueves 13 de agosto compartió un conversatorio con estudiantes de distintas carreras y, al día siguiente, recibió el título de Doctora Honoris Causa de la UNC, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte al cine y a la cultura.

“Imaginar otros futuros”: un encuentro con estudiantes de la UNC

El jueves 13 de agosto, el Salón de Actos del Pabellón Argentina se colmó para recibir a Lucrecia Martel en el conversatorio “Imaginar otros futuros”, una actividad libre y gratuita destinada a estudiantes de todas las carreras de la Universidad Nacional de Córdoba.

El encuentro fue coorganizado por la UNC y la Asociación de Productores Audiovisuales de la Provincia de Córdoba (APAC). Martel fue presentada por la vicedecana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Andrea Bocco, y la vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales, Liliana Córdoba.

La conversación estuvo a cargo de Lucio Mammana, estudiante de la Facultad de Filosofía y Humanidades; Nahir Salman Sosa, de la Facultad de Ciencias Sociales; y Carmela Quer Guastella, de la Facultad de Artes. A partir de una serie de preguntas que venían siendo trabajadas colectivamente, se abrió luego un intercambio con las y los asistentes, que participaron activamente del conversatorio.

Durante el encuentro, Martel reflexionó sobre el contexto político contemporáneo, el debilitamiento de las instituciones y la necesidad de recuperar espacios colectivos de organización. En ese sentido, sostuvo que existe una “degradación de todas las instituciones que se inventaron para contener las violencias internacionales” y planteó la importancia de que las comunidades puedan encontrarse y organizarse por fuera de las estructuras políticas tradicionales.

Yo apuesto a que como comunidad nos encontremos de alguna manera y nos organicemos de alguna manera y tengamos una preocupación y una atención sobre qué rumbo político puede tener el país, pero sobre todo que tengamos una fuerte preocupación por organizarnos nosotros, más allá de las estructuras políticas”, afirmó.

La cineasta también se refirió a las dificultades que atraviesa la democracia frente a la concentración de la riqueza y el debilitamiento de las representaciones políticas. “Las convicciones políticas son cada vez más débiles, que las individualidades políticas cada vez son más irrelevantes. Todo eso me parece a mí es una degradación política que nosotros padecemos como sociedad. Y tenemos responsabilidad también en que eso haya sucedido”, reflexionó.

Frente a este escenario, Martel destacó especialmente el papel de la Universidad como espacio de encuentro, pensamiento e imaginación. “Para mí la función que tiene que tener la universidad, el cine, las instituciones, donde los humanos nos encontramos, no para picar y sacar diamantes de un socavón, sino mucho más confortablemente para pensar, para imaginar cosas”, expresó.

En relación con el cine y su capacidad para intervenir sobre la realidad, la directora cuestionó la idea de que su tarea consista simplemente en revelar una verdad o combatir una mentira. En cambio, propuso poner el foco en los procesos mediante los cuales determinadas ideas llegan a legitimarse como verdaderas.

Nuestra tarea y la posibilidad que tenemos con los materiales que trabajamos con nuestro pueblo es mostrar cómo se construye la verdad”, señaló.

En esa misma línea, sostuvo que una de las posibilidades más potentes del cine consiste en “revelar la construcción de la realidad”, utilizando todos los géneros y recursos disponibles y explorando las posibilidades del lenguaje sin someterse necesariamente a las formas narrativas dominantes.

Hacia el final del encuentro, Martel dejó una idea que sintetizó buena parte de la conversación: “Perturbar la percepción”. Según explicó, no es necesario realizar una película para hacerlo: cualquier práctica puede contribuir a poner en cuestión las formas establecidas de percibir y comprender el mundo.

El intercambio concluyó entre aplausos y, a la salida, Martel se quedó compartiendo con las y los asistentes y firmando postales de su film "Nuestra tierra".

La UNC distinguió a Lucrecia Martel como Doctora Honoris Causa

La visita de Martel continuó el viernes 14 de agosto con el acto de entrega del título de Doctora Honoris Causa de la Universidad Nacional de Córdoba, que tuvo lugar en la Sala de las Américas del Pabellón Argentina, también con una importante presencia de público.

La distinción, propuesta por las facultades de Artes, Ciencias Sociales y Filosofía y Humanidades, fue aprobada por unanimidad por el Consejo Superior de la institución. El acto estuvo presidido por la vicerrectora de la UNC, Mariela Marchisio, junto a las decanas de las tres facultades impulsoras de la distinción: Alejandra Castro (Filosofía y Humanidades), Alicia Cáceres (Artes) y Alejandra Domínguez (Ciencias Sociales). También participaron integrantes del Consejo Superior, autoridades de las facultades y miembros de la comunidad universitaria.

La cineasta fue presentada por la decana de la Facultad de Artes, Alicia Cáceres, y luego ofreció la conferencia “Donde empiezan y terminan las cosas”, en la que compartió reflexiones vinculadas con su trayectoria, el cine, el lenguaje y las formas de mirar y construir sentidos sobre el mundo.

A pocas horas de eliminarse la posible sanción a la extranjerización de la tierra en el Senado de la Nación, Martel se refirió al proyecto oficialista: "Nosotros estamos en un país que por momentos, y últimamente, sentimos que se disuelve o está en peligro de disolución (...), ¿cómo vamos a defender la propiedad privada si primero no investigamos cómo se definió la propiedad privada, si no resolvemos antes la situación de nuestros conciudadanos, de comunidades que no pueden acceder a su territorio desde hace 200 años?. 200 años de buenas intenciones, de discursos épicos, y esa gente no puede acceder a su territorio".

La distinción reconoce la trayectoria de una de las realizadoras más destacadas del cine argentino contemporáneo, cuya obra ha alcanzado reconocimiento internacional y se caracteriza por una mirada singular sobre las relaciones sociales, los vínculos de poder, los cuerpos, los sonidos y las formas de representación.

Con estas dos jornadas, la Universidad Nacional de Córdoba abrió un espacio para el diálogo entre una de las voces fundamentales del cine argentino y su comunidad universitaria. Dos encuentros atravesados por una misma invitación: pensar, imaginar y perturbar las formas establecidas de mirar la realidad para abrir la posibilidad de otros futuros.