En la actualidad el objeto de estudio de las ciencias sociales y humanas se ha complejizado notablemente. En la vida social intervienen variantes que van desde los cambios ecológicos, las migraciones, la sectorización de las reivindicaciones, tanto económicas como jurídicas y políticas, hasta el enorme desarrollo de los medios de comunicación. A la vez, este conjunto se ve atravesado por lo que conocemos como globalización, proceso planetario que afecta a la sociedad en su conjunto. Sabemos entonces que las relaciones sociales se basan en poderes cuyos orígenes y modulaciones resultan cada vez más complejas y heteróclitas
La problemática de género manifiesta una complejidad que se corresponde con la situación de las ciencias humanas y sociales en las sociedades contemporáneas. Sin embargo, este campo de reflexión posee algunas particularidades que señalaremos a continuación.

Si bien surge de acciones relacionadas con las reivindicaciones del feminismo -aproximadamente a fines del siglo XVIII- y se hace público en el siglo XIX, la trascendencia académica se revela en el siglo XX a partir de la incorporación del feminismo anglosajón a la universidad americana. Este proceso no es ajeno a la crisis del pensamiento humanista europeo, pero simultáneamente no podría concebirse sin los aportes de la tradición que proviene del viejo continente.  

La operación teórica que se concreta en la definición académica de la categoría de género, conjuntamente con diferentes investigaciones en el campo de la teoría, constituye un acontecimiento de tal magnitud, sólo comparable a la noción de signo, clase o raza y de hecho en correlación con estos conceptos.

En efecto, más allá de las distintas definiciones del término, existen núcleos interpretativos comunes que acuerdan en concebirlo como un punto de intersección con la clase y la etnia. Se articulan aquí reflexiones que provienen de la psicología, la antropología y la filosofía (Beauvoir, Mead) que diferencian términos como sexo y género. Asimismo, con este matiz se incorpora la dimensión político relacional del término, que legitima relaciones de dominación cuyo signo más evidente es la institución de roles determinados por el cuerpo biológico. Especialmente a partir de los ‘80 la noción de género se complejiza y se lo concibe como una dimensión más en el tejido de las relaciones sociales y políticas. Se incorpora aquí la idea de localización histórica y análisis situado, cuestiones que permiten una mejor comprensión de particularidades y procesos históricos sociales.

Igualmente la idea de dominación cultural y el reconocimiento de sus efectos en la conciencia de los seres humanos implicó el estudio de fenómenos culturales diversos desde la literatura hasta el cine y los media. En dicho proceso fue central el aporte de de las teorías de la discursividad social, desde Foucault a Bajtin.

Este itinerario dinámico le confiere al género su carácter interdisciplinario, condición que constituye su riqueza  y su valor heurístico en distintos contextos teóricos.

 

OBJETIVOS:

  •     Ofrecer los instrumentos teóricos y prácticos para comprender los procesos sociales y culturales desde la perspectiva de género.
  •     Reflexionar sobre la categoría de género y sus implicancias teóricas y operativas en el campo de una teoría social y en una teoría de la cultura.
  •     Desarrollar un trabajo interdisciplinario que facilite investigaciones con áreas afines.
  •     Contribuir al currículum académico con las materias y herramientas conceptuales necesarias en la perspectiva de género
  •     Favorecer la movilidad de estudiantes especializados en el tema y consolidar la colaboración interuniversitaria entre investigadoras e investigadores en Estudio